Europa del Este vuelve al carbón como «salvavidas» temporal

Varios socios de la UE suspenden los objetivos de descarbonización marcados por Bruselas ante la incertidumbre en torno a las importaciones de gas de Rusia:

Varios países de la UE han dejado en suspenso sus planes de eliminación gradual del carbón por su gran dependencia de las importaciones de gas natural de Rusia. En lugar de invertir en infraestructuras de gas, energías renovables u otras alternativas, un refuerzo a la extracción de carbón suele ser considerada la opción más rápida para amortiguar el golpe de la crisis energética en estos casos, según los expertos.

«Hay un papel temporal para el carbón, que esperábamos saliera del mix energético a finales de esta década. Pero quedará más tiempo. Lo necesitaremos hasta que encontremos fuentes alternativas. Hasta ese momento, ni siquiera el gobierno más ecológico eliminaría el carbón», declaró Václav Bartuška, responsable de asuntos de seguridad energética del gobierno checo, en entrevista con la web Seznam Zprávy.

La República Checa basa su estrategia de descarbonización en el gas natural como fuente transitoria. Con una dependencia del 90% de las importaciones rusas, esos aviones se han evaporado. Según EURACTIV.cz, socio de EFE, varias empresas checas ya han decidido cambiar el gas por el carbón.

Los ambiciosos planes de Bulgaria de construir una gran central eléctrica de gas -proyecto incluido en el plan nacional de recuperación y resiliencia enviado a Bruselas- han quedado descartados. El país está dispuesto a mantener su industria del carbón hasta la construcción de, al menos, dos nuevos reactores nucleares.

En una reciente entrevista con la BBC, el vicepresidente de la CE Frans Timmermans admitió que los socios de la UE podrán seguir más tiempo con el carbón si luego se pasan directamente a las energías renovables en lugar de al gas. Esa estrategia “podría estar dentro de los parámetros que fijamos para nuestra política climática», subrayó.

El papel futuro del carbón en la UE también fue analizado por el gobierno rumano. Según informó el ministro rumano de Energía, Virgil Popescu, no se abrirá ninguna mina en Rumanía, pero sí se aumentará la capacidad de extracción de carbón y se pondrá en marcha un nuevo generador.

Sin embargo, la proporción del carbón en el mix energético rumano no es tan alta como en Bulgaria o la República Checa, donde alrededor del 40% de la electricidad se produce a partir del carbón.

En Alemania no se debate la reapertura de las minas de carbón nacionales, al menos por ahora. Sin embargo se van a crear reservas estratégicas de carbón. Además, la agencia para la red energética alemana ha pedido que las centrales de carbón del país permanezcan en estado de alerta en caso de necesidad.

En 2017 el gobierno italiano anunció que la desconexión del carbón se produciría en 2025 en el marco de su Plan Estratégico Nacional. Sin embargo, poco después del inicio de la guerra en Ucrania, el primer ministro, Mario Draghi, dio un giro de 180 grados y aseguró que «la reapertura de las centrales eléctricas de carbón puede ser necesaria para cubrir cualquier déficit en el futuro inmediato».

La Agencia Internacional de la Energía admite que la transición del gas al carbón es una opción temporal.

«Calculamos que un cambio temporal del gas al carbón para la generación de electricidad podría reducir la demanda de gas para la electricidad en unos 28 bcm antes de que se produjera un aumento general de las emisiones de la UE relacionadas con la energía», asegura  la agencia en su plan para disminuir la dependencia del gas ruso.

Según la agencia, la generación adicional de 120 TWh con carbón podría reducir la demanda de gas en 22 bcm en un año. Aun así, la Comisión Europea no incluyó el paso del gas al carbón en el plan RePowerEU, que propone reducir la dependencia de la UE del gas ruso en dos tercios antes de finales de 2022.

EFE

Please follow and like us:
Pin Share
FavoriteLoadingAdd to favorites

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.